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Ruud se convierte en la única sorpresa de las semifinales del Masters Finals. Espectacular partido de Sinner que tuvo contra las cuerdas a Medvedev.


Fin a la fase de grupos del Masters Finals de Turín que nos ha dejado pocas sorpresas y muchas lesiones. Los favoritos han hecho valer su juego para pasar a semis salvo Stefanos Tsitsipas, quien aquejado de una lesión en el codo tuvo que abandonar el torneo. Le sustiruirá Casper Ruud, quien ha superado en un agónico tie break del tercero a Rublev, primer candidato para sustituir al heleno.

Berrettini también tuvo que abandonar por problemas abdominales que le han hecho dar por terminada la temporada, dejándolo fuera también de la Copa Davis. Su puesto lo ha ocupado Jannik Sinner. Un alumno aventajado que ha contado con el apoyo de los tiffosi turineses. El tenis empieza a comportarse como otros deportes más bulliciosos. Jannik no tenía nada que perder…, ni que ganar. Los resultados se habían dado para que su encuentro con Medvedev fuera un mero trámite, uno de esos sabes que tienes que cumplir con ellos pero que, en ocasiones, te permiten disfrutar.

Poco parecía que iba a hacerlo con el 6-0 que el rodillo moscovita le infringió en la primera manga. El ruso impuso su ritmo imparable y en media hora le mostró a Sinner que estaba loco por dar cumplida cuenta de tan molesto compromiso en el que todo estaba decidido.

Pero a los niños les gusta jugar. Jannik no podía desperdiciar la posibilidad de alargar el juego en un «parque de bolas» tan completo y lujoso. Cinco minutos más, pareció pedirle a su madre. ¿Si hago este juego me dejas un rato más? Y, con mucho esfuerzo y levantando alguna bola de break, Sinner se apuntó su primer juego. Y ya no pudo parar. Todo lo que no salía en el primer set, ahora caía en la línea. La agresividad desde el fondo se complementaba con las subidas a la red para finiquitar el punto. Un break del italiano, que no fue confirmado, mostró las posibilidades del joven italiano. Y el tie-break dejó bien claro que la madre de Sinner le tenía que dejar un ratito más en el parque porque se había portado muy bien.

El tercer set volvió a ser un calco del segundo. Jannik disfrutando de los toboganes y columpios y Medvedev, como su madre, deseando irse a casa. Pero la temporada del de San Cándido merecía que todos tuvieran paciencia para ver de lo que era capaz. Dos bolas de partido acabó desperdiciando ante la fría efectividad rusa. Medvedev, a lo suyo. Heterodoxo, impasible, inexpresivo y, en ocasiones rozando la mala educación. Bostezos en los intercambios de pista como para quitarle importancia a un trámite que para su rival era el mejor regalo recibido hasta ahora. Medvedev es un verso libre en el circuito, una estrofa sin métrica, capaz de lo mejor pero sin seguir un estilo conocido. El ruso tiene esa forma de ser, un tipo extraño que por segundo día se alzaba con el triunfo en el tie break del tercero.

Antes, Zverev había resuelto sin problemas su enfrentamiento con Hurkacz, así que los primeros semifinalistas son Medvedev y Zverev. Los maestros se impusieron a los alumnos…, de momento.

En el grupo verde, Djokovic ha dado lecciones magistrales para llegar a semifinales. Su diferencia con los alumnos ha sido abismal. Su última víctima, Norrie. Siguiente parada, las semis. Allí también estará Ruud, inmejorable premio a una temporada redonda. El noruego ha sido el alumno aventajado que ha superado en un igualadísimo partido a Rublev. Andrey está lejos de su mejor juego. La cabeza tampoco le acompaña. Hoy, con un 6-2 arriba y break a favor en el segundo set ha dejado escapar una oportunidad de meterse entre los grandes, en esa plaza que hubiera sido para Tsitsipas pero que tras su retirada había quedado libre. Desesperado y errático en momentos decisivos, el partido se ha ido a la muerte súbita del tercero en el que la frialdad del noruego, con menos presión que Rublev, le ha valido para meterse en las semifinales del primer Masters Finals que juega. El novato de Casper se las verá ahora contra 3 maestros del tenis, los ganadores de las ediciones de 2018 (Zverev), 2020 (Medvedev) y 2008, 2012, 2013, 2014, 2015 (Djokovic).

Todo está por decidir, pero si nos guiamos por lo visto estos días, se repetirá la final del US Open y de París-Berçy. El Masters Finals deshará el empate.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

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