El ruso ha remontado un primer set, en el que Tsitsipas le ha barrido, para dirimir el partido en un tie-break final de infarto
Una doble falta, un inexplicable error en un momento en el que un jugador del nivel de Rublev debe poner la pelota en juego y, de repente, ve cómo la pelota se queda atrapada en la red. Lo peor es que era un match-ball para el debutante Andrey Rublev. Todo el esfuerzo realizado para remontar el partido. tirados por la borda por esa presión injustificada que te entra cuando estás enfrente del ganador del año pasado del Nitto Masters Final.
Stefanos Tsitsipas sólo le ha dado una oportunidad a Rublev. No la ha aprovechado y el griego no está para más oportunidades. Él es el campeón en el Partenón del tenis. Así lo ha demostrado en un primer set en el que no le ha dado opciones a Rublev, 6-1.
La segunda manga parecía abocada al tie-break o a que el «adonis» del tenis materializara alguna de las opciones que el ruso estaba dando. Pero, un juego desafortunado de Stefanos ha puesto el 6-4 para Rublev.
La tercera manga ha puesto de manifiesto la igualdad que ha habido durante todo el partido. El ruso más descentrado de lo normal y Tsitsipas sin acabar de hacer daño sobre los puntos débiles de Andrey, se han presentado en el tie-break. En ese momento, con bola de partido, hemos visto la pequeña distancia que existe entre el éxito y el fracaso. Una pelota que ha dejado sin opciones a Rublev, un punto que ha clasificado a Thiem para semifinales y un error que va a hacer que el partido de Tsitsipas y Nadal esté apuntado en nuestras agendas como una cita insalvable.